martes

Gafotas, cuatro-ojos, te vas a enterar en el recreo...

Las personas que se dedican a la Astronomía tienen con la atmósfera terrestre una relación de amor-odio. Saben que la necesitan para respirar, que les protege de la radiación ultravioleta y hasta de los temibles rayos cósmicos. Pero les molesta para mirar hacia el Universo. Por eso, en otro de esos episodios de tesón e ingenio que tanto me conmueven, decidieron poner telescopios por fuera de la atmósfera.
El más famoso de ellos es el Telescopio Espacial Hubble (nombre  que en mi memoria siempre estará unido al de Humason, gracias a un amigo de este blog), que fue puesto en órbita alrededor de nuestro planeta allá por 1990. A este tampoco le afecta la obsolescencia programada, porque sigue en servicio. Cuando oigo a los astrónomos hablar sobre el Hubble, percibo que les da pena pensar que está prevista su destrucción. Como aprendiz de artesana les comprendo bien: se coge cariño a las buenas herramientas.  
Parece ser que cuando empezó a trabajar hubo mucho cachondeo con el asunto del Hubble, porque en cuanto envió las primeras imágenes, se dieron cuenta de que el telescopio tenía una lente mal pulida y por lo tanto era miope. Pero en el mundo de la Astronomía no hay lugar para el desaliento, así que, como querer es poder, enviaron a unos astronautas-"aflelús"  para que le pusieran gafas al Hubble. Como te lo digo.
Poniéndole al Hubble
unas gafas de hipster
A partir de ahí, el HST (Hubble Space Telescope) ha sido reparado varias veces. Dicen las malas lenguas que con lo que se han gastado en arreglos hubieran podido construir un par de Hubbles nuevos. Pero cómo no le van a coger cariño al aparatejo, con las imágenes que se han obtenido gracias a él y la consiguiente sabiduría aparejada que abrió para la Humanidad. 
 
Yo fui consciente del lado sentimental de la ciencia cuando escuché a un divulgador explicando con auténtica emoción en la voz, lo que se llama "El campo profundo del Hubble". En 1995 apuntaron el telescopio a una región bastante pequeña del espacio y lo dejaron así durante unos 10 días, digamos que con el "diafragama abierto", para ver qué salía. Y lo que salió fue esto:
El Campo Profundo del Hubble
(Credit: R. Williams (STScI),
the Hubble Deep Field Team and NASA)
Yo no he tenido la paciencia de contarlos, pero dicen que se ven como 3.000 objetos, de los cuales la mayoría son galaxias jóvenes y muy lejanas. Es un auténtico viaje al pasado, a hace miles de millones de años. Esta imagen ha ayudado, entre otras cosas, a comprender mejor cómo evolucionan las galaxias y también ha ayudado a confirmar la naturaleza uniforme del Universo: la distribución de la materia en el Universo es básicamente la misma en cualquier dirección. Así, de paso, por si quedaba alguien subido en algún pedestal antropocéntrico, estas observaciones volvieron a demostrar que no somos el centro de nada, que no estamos en ninguna región especial ni privilegiada: el Universo nos contiene sin darnos ninguna importancia.
 
Lo que me llamó la atención de este caso fue que los científicos se llevaron una sorpresa con la imagen. Los resultados superaron con mucho sus expectativas. Y claro, ahora les da pena pensar que un día de estos dejarán que el Hubble caiga sin más y se estrelle.
En esta página hay todo tipo de cosas sobre el Hubble. Cuando la visito nunca sé por dónde empezar, suspiro de gusto en todas las secciones. Te aconsejo que vayas a "Gallery" y juegues un rato por allá.
Los pilares del Cosmos
[Credit: NASA, Jeff Hester, and Paul Scowen
(Arizona State University)]
Esta es para mí una de las imágenes más bellas de las proporcionadas por el Hubble.
 
Se trata de la Nebulosa del Águila, a unos 6.500 años luz de mis asombrados sesos.
 Al parecer es una especie de "maternidad", donde nuevas estrellas están naciendo. El proceso de formación de las estrellas es tan apasionante que lo reservo para otra futura entrada de este humilde blog.
 
Versión talaverana de
"Los Pilares de la Creación"
 
 
 
 
 
 
 

4 comentarios:

  1. Espero ansioso el día en el que aparezca en alguna nueva entrada, una foto de esa ya famosa bicicleta apoyada en algún anillo planetario....

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  2. Querido Nabuco: Si tú me pagas el viaje, yo me voy con la bici ande haga farta.
    Gracias por leerme. Un abrazo.

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  3. Y como diria Ernesto Cardenal en su Canto Cósmico:

    ¡El universo encendido
    Por miles de galaxias de miles de millones de estrellas!
    Yo miro ese universo
    Y soy el universo que se mira.

    Saludos (Esto no es ya de Ernesto Cardenal, es una formula cortes de despedia)

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    1. Querido Anónimo:
      Muchas gracias por leerme y también por tu certera y poética aportación.

      Seguro que Ernesto Cardenal también se despide cortésmente, :D
      Un abrazo.

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